La importancia de las plataformas de distribución digital para los eSports

Los eSports cuentan con una popularidad cada vez más grande, tanto a nivel de jugadores como de espectadores. Según un estudio de Newzoo, en 2017 se registraron 191 millones de personas que se consideran entusiastas de los eSports, y se espera que en 2020 esta cifra ascienda a 286 millones de espectadores. La distribución digital de videojuegos ha resultado un factor esencial para este fenómeno. Gracias a ella, este tipo de videojuegos llegan a un público más amplio, y el número de usuarios que se plantean ser jugadores profesionales sigue creciendo.

Las ventajas de las plataformas de distribución digital

Una década atrás, la mayoría de los videojuegos tenían que adquirirse de forma física, por lo que el público dependía del stock de las tiendas. Si el CD dónde estaba grabado el juego se rompía o se estropeaba, había que comprar otro. Actualmente, este formato sigue existiendo, pero ha aparecido una alternativa con numerosos puntos a favor: los comercios digitales que distribuyen videojuegos. El ejemplo más famoso es Steam, donde se pueden comprar un amplio abanico de títulos.

Uno de los mayores beneficios de dichas plataformas es que almacenan la información en la nube, por lo que pase lo que pase con tu ordenador, el progreso en el juego no peligra. Asimismo, el título puede borrarse y descargarse en otro PC, así que puede cambiarse de dispositivo con facilidad. Lo único necesario para disfrutar de estas ventajas es un ordenador de gama media-alta (para jugar a eSports) y una excelente conexión a internet.

Dónde encontrar los mejores eSports

Steam ofrece títulos como Counter-Strike: Global Offensive (CS:GO), uno de los videojuegos de disparos en primera persona que más reconocimiento han adquirido en el mundo de los deportes electrónicos. Su fama no ha pasado inadvertida en casas de apuestas como Betway, donde triunfa junto a títulos como Overwatch, League of Legends o Dota 2. También ha llamado la atención de empresas como NVIDIA, que patrocinó al equipo de CS:GO Tyloo el año pasado.

A finales del año pasado, CS:GO añadió varias mejoras considerables, como el free to play y el conocido modo battle royale. Ahora, los jugadores pueden disfrutar la base del título sin restricciones de pago. Únicamente tendrán que abonar dinero si desear algún arma o complemento especial. En su nuevo modo, bautizado como “Danger Zone”, los aficionados tienen la oportunidad de enfrentarse en partidas de entre 16 y 18 jugadores. Para asegurar su dinamismo y emoción, éstas solo pueden durar un máximo de diez minutos.

Otros título de éxito que ha popularizado el modo battle royal es Fornite, disponible en la plataforma Epic Games. En el terreno profesional, este videojuego presume de botes millonarios como el de su próxima copa del mundo, en la que el vencedor individual se llevará 3 millones de dólares. Por su parte, la tienda Origin dispone de Apex Legends, el videojuego shooter que se ha atrevido a plantar cara a Fornite. En su primera semana de lanzamiento, consiguió superar el número de jugadores del título de Epic Games, aunque habrá que esperar para ver su evolución.

En la tienda Battle se pueden adquirir más eSports imprescindibles, como Hearthstone, Overwatch y Starcraft 2. Los campeonatos de estos videojuegos también cuentan con botes millonarios, lo cual ha provocado una avalancha de aficionados que tratan de convertirse en profesionales. No obstante, los sueldos de los jugadores que viven de su hobby varían entre los distintos equipos, y por lo general no suelen ser tan altos. Según Joe Cassani, director ejecutivo de Infamous Gaming, la media es de unos 2000 dólares mensuales.

El reto del profesional

Las tiendas online han facilitado el proceso de compra de los eSports, así que convertir las partidas en trabajo es una opción viable. De todos modos, eso no significa que sea sencillo, pues la competencia es inmensa y feroz. El hondureño Gabin Andino es un ejemplo a seguir en este sentido, ya que gracias a sus méritos, trabaja para el equipo Kix Team. Por el momento, es el único latinoamericano que forma parte de un equipo asiático, pero con el boom de los eSports, es cuestión de tiempo que la lista crezca.