Con todos los honores fueron trasladados a sus lugares de origen los dos cuerpos de los policías que murieron en un enfrentamiento con la banda criminal «Mito Padilla» en Olancho.
Los agentes eran miembros de la Tropa de Inteligencia y Grupos de Respuesta Especial de Seguridad (Tigres).
Ambos cuerpos fueron velados en las instalaciones del Comando de Operaciones Especiales (Cobras) en Tegucigalpa.
El cortejo fúnebre salió a las 10:30 de la mañana de los «Cobras» hacia los lugares de origen de los miembros de la carrera policial.
El cadáver de Allan José Salazar Martínez fue trasladado hasta el municipio de Ojojona, al sur del departamento de Francisco Morazán.
Mientras que el cuerpo de Hersy Areli Martínez fue llevado hasta el municipio de Namasigüe, departamento de Choluteca.
En el choque armado, donde fallecieron los agentes, también murió Pedro Jaime Padilla, alias «Mito Padilla», presunto líder de la estructura criminal.