Por Jorge Roberto Maradiaga
Doctor en Derecho Mercantil, catedrático universitario
y especialista en Derecho Aeronáutico y Espacial
Hoy en día se habla de el aula magna y la educación a distancia. Por ello surge la interrogante: ¿Y en qué consiste? Obviamente en este caso estamos hablando del Tele-campus.
Este es un sistema interactivo de educación a distancia en tiempo real, que permite la comunicación de video, audio y datos desde un punto central hacia otros destinos, y la transmisión de audio y respuestas digitales desde estos últimos hacia el punto central, generando una comunicación interactiva, en concordancia con la globalización del presente.
Igualmente surge la siguiente interrogante: ¿Y para qué se emplea el Tele-campus? Pues simple y sencillamente para difundir clases, conferencias o sesiones de trabajo realizadas en un lugar determinado a uno o varios otros lugares distantes, en forma simultánea, y permitiendo la participación interactiva de los alumnos o integrantes que asisten a la clase o sesión de trabajo en los lugares remotos. El Tele-campus posibilita incluso la interconexión de distintos sectores geográficos a las cuales no es posible acceder por otros medios.
La doctrina es conteste en puntualizar que entre los ámbitos de aplicación del servicio se pueden mencionar: 1. Capacitación y entrenamiento interno en empresas (Eje: casa matriz a sus sucursales); 2. Carreras académicas a nivel regional o nacional; 3. Cursos específicos a nivel regional o nacional (Eje: de computación, sanidad, etc.); 4. Conferencias de personalidades destacadas en el orden mundial; 5. Seminarios de interés sectorial (industria, gobierno, actividad agropecuaria, etc.); 6.
Soporte a convocatorias sectoriales (Eje: asambleas de instituciones con votación); 7. Evaluaciones masivas on-line.
Ahora bien ¿Y Qué beneficios brinda el Tele-campus?. Entre ellos podemos señalar que permite: 1. Superar la barrera de las distancias, conservando las virtudes esenciales de la enseñanza clásica; 2. Reducir costos originados por traslados y alojamiento de los instructores; 3. Aprovechar una misma clase o sesión de trabajo para distintos grupos en el orden regional o nacional; 4. Acceder a lugares remotos con los cuales no es posible comunicarse por otros sistemas; 5. Difundir clases, información o capacitación a cargo de especialistas cotizados, amortizando el costo que ello supone a través de una mayor distribución del hecho que generan; 6. Mantener una adecuada actualización profesional en los lugares de interés para una institución; 7. Incorporar modernas técnicas de representación y procesamiento del material a utilizar para la clase; 8. Grabar las clases para su posterior reiteración o revisión; 9. Usar el sistema para votaciones en línea; 10. Dar soporte simultáneo de acceso a la red internet; 11. Aumentar los índices de atención y participación de los alumnos.
Pregunta básica: ¿Cómo funciona? Desde un estudio de video el instructor planifica y genera su clase. Puede incluir en ella una extensa gama de recursos complementarios. El estudio incluye una computadora especializada que, mediante una consola a disposición del instructor y conexiones con todos los equipos de los alumnos en los sitios remotos, realiza la coordinación integral de la clase. La señal de video es enviada hacia un satélite por medio de una antena maestra, y captada luego por pequeñas antenas VSat en los diferentes puntos donde se recibe la capacitación.
Los alumnos presencian la clase en un monitor de video y pueden dirigirse al instructor utilizando un intercomunicador de alumno. El instructor evalúa en su consola la información que recibe de los alumnos y determina a cuál de ellos habilita para dialogar a través de un micrófono individual. También puede poner al aire preguntas, las cuales son respondidas por cada alumno mediante el intercomunicador. El instructor puede evaluar los resultados en el momento, o bien, procesarlos a posteriori en su PC, en su casa o su escritorio.
¿Quién lo utiliza? Las tecnologías reunidas para la prestación del servicio Tele-campus son las usadas en las redes de capacitación de empresas líderes y organismos educativos en miles de aulas esparcidas por todo el mundo, lo cual es cada día más evidente. Obviamente, es conveniente y recomendable contar con una extraordinaria y eficiente capacidad instalada.
Los soportes del aprendizaje básicos son: 1. Materiales impresos. Módulos de aprendizaje y/o guía de estudio y libros de lectura obligatoria. Los libros y las guías contienen las obligaciones necesarias para el estudio de la bibliografía y ofrecen actividades que permiten reforzar los conceptos teóricos, establecer relaciones entre ellos, aplicarlos a casos concretos e integrar los aprendizajes de las diferentes temáticas abordadas; 2. Emisiones de TV: Deberán tener una duración, de 30 minutos y tratará temas claves de cada unidad. Su función principal es la de aplicar conceptos abstractos o la teoría existente a situaciones concretas, visualizar procesos; y, 3. Encuentros presenciales: Están dirigidos a generar vínculos efectivos entre el profesor y alumnos, a propiciar el trabajo grupal y a reforzar la motivación. Estarán centrados en aclarar las dudas, profundizar los temas y elaborar trabajos en equipo.
E-mail: [email protected]
[email protected]