Gestión de Riesgo y Modernización Aduanera

Por Álvaro Sarmiento

Especialista Internacional
en Comercio y Aduanas

La semana pasada, se realizó la Primera Ronda de la Unión Aduanera Centroamericana bajo la presidencia protempore de Guatemala, con la participación de cerca de 150 funcionarios de comercio y aduanas de los países de la región.

Posiblemente el punto central de discusión de las diferentes mesas técnicas fue la próxima implementación de la Declaración Única Centroamericana (DUCA), que a partir del 1o. de abril próximo será el documento único que permitirá la estandarización para el despacho aduanero de las mercancías centroamericanas.

Asimismo se realizaron avances sustanciales en la definición de un texto para el arreglo de Reconocimiento Mutuo del Operador Económico Autorizado en la región centroamericana (OEA). Esta figura del comercio internacional será fundamental en el mediano plazo, ya que permite certificar a cadenas logísticas como confiables, por su trayectoria en el cumplimento de sus deberes fiscales y normativos.

Otro tema importante de la ronda fue la presentación por parte del Programa CAPTAC / FMI de la Estrategia Regional de Gestión de Riesgos, en apoyo a implementación de Estrategia Regional de Gestión Integral de Riesgos en Aduanas (ERGIRA). La Gestión de Riesgo es una herramienta imprescindible en el actuar de cualquier agencia gubernamental que ejerce control sobre personas, medios de transporte y mercancías en los puertos fronterizos, marítimos, terrestres o aéreos. Instituciones como DARA utilizan ese mecanismo para determinar la inspección física de un porcentaje específico de contenedores que arriban a Puerto Cortés, ya que la revisión de todos los contenedores o de su mayoría es simplemente imposible y su efectividad prácticamente nula.

Casi paralelamente la Superintendencia de Administración Tributaria de Guatemala SAT/GT, el Programa de Modernización Integral Aduanera 2019-2023. MIAD cuyos objetivos son: Modernizar los procesos de la gestión aduanera, dotar de la infraestructura adecuada para responder a las necesidades del comercio exterior, modernizar la plataforma tecnológica incorporando nuevas tecnologías a sus procesos, crear las condiciones para la existencia de una zona primaria que garantice la seguridad física de las mercancías e infraestructura, implementar una estrategia de formación permanente, modernizar la estructura organizativa para asegurar la mejora continua de sus procesos.

Para lo anterior se contará con cinco componentes fundamentales: Procesos de la columna vertebral del MIAD, infraestructura, tecnología (marchas electrónicas, RFID, no intrusivos, centro de monitoreo integrado), seguridad y recursos (Código de Ética, Escuela Aduanera).

Esto implica una inversión inicial de 400 millones de quetzales del presupuesto institucional y seguramente con asistencias técnicas de la cooperación internacional y posiblemente financiamiento de la banca de desarrollo.

Se trata de un reto de país, y un proceso que debe estar en la mira de SAR/DARA ya que la Unión Aduanera con Guatemala y El Salvador tienen sus implicaciones en nivelar y mejorar los controles fiscales para los tres países.

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