Delmer Membreño, el artista de la fotógrafía que brilla con luz propia (Galería)

Sus imágenes circulan en los principales medios no solo de américa latina, sino también de Europa y otros continentes del mundo; sus fotografías cuentan historias impactantes y humanas acerca de un pequeño país de centroamérica llamado Honduras.

El talentoso y reconocido fotógrafo Délmer Membreño, un apasionado del arte de captar imágenes, cuenta que sus inicios fueron duros, que pasó por varios medios de comunicación en Honduras y que actualmente labora como corresponsal gráfico de la Deutsche Presse-Agentur (dpa), la Agencia Alemana de Prensa.

Membreño, asegura que tuvo un largo camino que recorrer para llegar hasta donde está, pero considera que todavía le falta mucho para cumplir sus metas y convertir algunos de sus sueños en realidad.

Cuenta que nunca se imaginó que la fotografía se convertiría en su pasión. Su arte se ve reflejada en cada uno de sus proyectos. Su trabajo es de calidad y eso lo ha hecho destacar entre los demás fotógrafos del país.

Un grupo de estudiantes de Ceutec, entrevistó a Delmer Membreño y le contó como ha sido el transcurso de su carrera llena de altos y bajos, pero siempre siguiendo adelante y trabajando duro para cumplir todo lo que el destino le depare.

Estudiantes de Ceutec (EC):  ¿Qué lo inspiró a ser fotógrafo?

Delmer Membreño (DM): Nací entre fotógrafos; mi abuelo fundó el primer estudio de este rubro en el país, tenía como meta estudiar matemáticas o ingeniería, pero las dificultades económicas en casa me llevaron a trabajar como albañil, cambiador de fricciones, zapatero, vendedor de todo tipo de golosinas y luego ayudante de mis padres, Rigoberto Membreño y Digna Aguilar, también fotógrafos, en ese tiempo no veía la fotografía como un quehacer para el resto de mis días.

EC: ¿Cómo y dónde nace su pasión por la fotografía?

DM: Mi madre me alentó al darse cuenta de una plaza en diario LA TRIBUNA, allá por 1997.  Con tan solo diecisiete años, y con un permiso del Ministerio de Trabajo, fue ahí donde di mis primeros pasos como reportero gráfico y laboratorista. Aún con algún tiempo dentro del mundo fotográfico, no concebía una vida viendo en rectangular, y esto debido a la poca o casi nula cultura visual, que incluso ahora predomina en la sociedad hondureña. Al no existir promoción en ésta área, mi desempeño era tan solo una ocupación con la cual cubrir las necesidades económicas. Fue en LA TRIBUNA que comencé a adentrarme y visualizar el trabajo de autores como Cartier Bresson, Jhonn Stanmeyer, Alexandra Boulat, James Nachtwey, entre muchos más, y entonces comenzó todo, valoré los recuerdos de mi niñez entre luces rojizas propias de los recintos donde se procesaban fotografías y el apasionante olor de los químicos, como el dektol y el fijador, y también tomé conciencia de la fotografía como una rama del arte que podía utilizar para comunicar, y sobre todo crear conciencia acerca de la realidad hondureña.

EC: ¿Alguna anécdota que nos quiera compartir sobre sus inicios como fotógrafo?

DM: En 1998, durante el paso del huracán Mitch por el país , iba a cubrir los daños que dejó en una zona de la capital, por los nervios no me percaté que no llevaba rollos de película y de hecho ni siquiera le había puesto a la cámara, fue una experiencia muy aleccionadora acerca del cuidado y preparación que todo comunicador debe tener al acercarse una cobertura.

EC: ¿Cuáles son las técnicas que más utiliza en sus fotos?

DM: En lo personal apelo a la deconstrucción y el instante decisivo. La técnica surge de manera espontánea, en realidad no pienso en ésta o aquella técnica, más bien me preocupo por alcanzar o percibir el momento de mayor expresividad, creo que la técnica resta pasión a la hermosa naturaleza de los seres y las cosas. Lo anterior no tiene la intención de dar una a sentencia acerca de reglas que podrían aportar estética a una imagen, antes de destruir y encontrar un estilo propio es necesario aprender como se construye de manera común. +

EC: ¿Cuál ha sido la imagen que más a marcado su profesión como fotógrafo?

DM: La verdad no es la imagen la que me pudo marcar es el momento, trágico o alegre, emocionante o triste. Bueno, sí es posible que exista una foto que nunca olvidaré por todas las circunstancias alrededor de ella, fue durante el golpe de Estado de 2009, unos días o quizá un par semanas antes de tomar esa fotografía me secuestraron y robaron el equipo, así que ante la necesidad de documentar tuve que recurrir a una cámara Coolpix, debido a las pocas opciones que tenia con esa cámara súper compacta y de aficionado, lograr la imagen fue todo un reto, sumado a lo que significaba el instante en sí: un pequeño niño al pie del ataúd de su padre asesinado durante una movilización. https://m.facebook.com/delmer.membreno/photos/a.943900385629972/2284532391566758/?type=3

EC: ¿Cree que la fotografía ha perdido plusvalía por la llegada de la era digital?

Definitivamente, y no en sí por el cambio de análogo a digital, sino por el fácil acceso de cualquier persona a un equipo y que se considere que por tenerlo ya es un fotógrafo.

EC: ¿Qué opina sobre los efectos de Photoshop y cómo ha afectado el trabajo de un fotógrafo?

DM: Existen diversidad de géneros fotográficos, por ejemplo, el comercial y el conceptual, cuyos productos son sometidos a procesos intensos de edición posterior en la mayoría de los casos y es permitido. Por otro lado, en fotografía documental y fotoperiodismo su uso debe ser mínimo, esto para no afectar más los ya resultados subjetivos que se tienen.

EC:  ¿Considera que toda fotografía debe siempre incluir un pie de foto?

DM: Definitivamente. Los textos apoyan las fotografías y viceversa. Son una especie de matrimonio.

EC: ¿Hay alguna fotografía que siempre ha querido tomar, pero nunca ha podido?

DM: Hay cientos de cuadros en mi cabeza, situaciones que nunca he tenido el privilegio de presenciar, la respuesta es sí. Hace algunos años participé en la dirección de fotografía de una producción cinematográfica, fue ahí donde pude dar vida a un poco de lo que hay en mi imaginación.

EC: ¿Ha hecho foto reportajes, cuéntenos su experiencia y si lo ayudó a crecer profesionalmente?

DM: Cientos de ellos. Un foto reportaje es un cúmulo de imágenes de un suceso que no necesariamente tiene un hilo conductor. El fotoperiodismo puede proveer un producto más sustancioso, activo y no fugaz, me refiero a un ensayo visual; sin desmeritar a la foto reportaje, este género visual construido desde la foto narrativa, empodera al fotógrafo para que aporte ideas que contribuirían a una mejor comprensión del evento, en comparación si se construyeran conceptos desde el punto vista de quien no tomó las imágenes.

Aquí un trabajo hecho a lo largo de nueve años http://revistafactum.com/desterrados-al-valle-de-las-sombras/

EC: En todo trabajo periodístico ¿Cree que es importante el trabajo de un fotógrafo?

DM: Eso depende de la orientación del medio, en radio no es posible y televisión, aunque se utiliza en ocasiones, se apoya en el video. En prensa escrita que es la que se apoya en testimonios visuales como la fotografía, he leído artículos muy poderosos, con una descripción fantástica que me ha hecho aceptar los prescindible que puede ser la imagen. Sin embargo, también he visto imágenes con su pie de foto que no necesita un texto-nota.

EC:  ¿Cuál es su opinión de la frase “Una imagen habla más que mil palabras”?D

DM: ¡Patrañas! Una imagen por buena, genial, descriptiva y sensible que sea, siempre contara más apoyada de su respectivo pie de foto.

Una mujer es observada a través de un cartel, en el momento que llora la muerte de la coordinadora del Consejo de Pueblos #Indígenas de Honduras (Copinh), Berta Cáceres.

Un grupo de hondureños participa de las actividades del proyecto Teen Challenge Honduras, el cual brinda asistencia a personas con problemas de drogadicción, alcoholismo y pandillas.
Un policía monta guardia frente a un inmueble abandonado en el barrio Bella Vista y que es utilizado por mareros como una «Casa Loca», es decir, un centro de torturas y asesinato de personas.

Un vehículo militar arde durante una protesta en Tegucigalpa, Honduras, contra un presunto fraude electoral en la nación Centroamericana.
Jugadores del equipo Conamiredi FC en acción durante un entrenamiento en Tegucigalpa, Honduras. Todos los jugadores de ese equipo perdido un brazo o una pierna por la «La Bestia» en México.
Privados de libertad juegan billar unos meses antes del 14 de febrero de 2012, cuando un incendio en varios módulos, cobrara la vida de 359 reos que cumplían condena en la granja penal de Comayagua.