Una gran cantidad de basura es arrojada a diario en los alrededores del Barrio Abajo, en el centro histórico de Tegucigalpa, por lo que vecinos solicitan una mayor supervisión para sancionar a los comercios que dejan los desechos por doquier.
Según las denuncias, la basura obstaculiza el paso de los peatones por las aceras, de manera que los transeúntes tienen que caminar en la zona de la calzada, por donde circulan los vehículos.
De igual manera, los grandes bultos de desperdicios son un foco de contaminación cuando no pasa el servicio de recolección, por lo que solicitan a las autoridades una mayor frecuencia y supervisión del problema.