Autoridades de gobiernos locales plantearon diferentes alternativas, entre estas, proyectos de perforación de pozos, ampliar los servicios de cisternas, fortalecer campañas de reforestación y el uso racional del agua, ante el impacto del cambio climático que llegó para quedarse, prácticamente a nivel nacional.
El problema de la falta de agua es cíclico, se ha repetido en la época de verano, sin embargo, en los últimos años se ha vuelto una crisis con serias consecuencias.
Pobladores de Tegucigalpa y Comayagüela se quejan de los severos racionamientos en barrios y colonias de escasos recursos y en sectores de clase media y alta. En la capital existen 123 mil clientes, de estos, el 60 por ciento son domésticos, comerciales e industriales y el 40 por ciento clasificados, entre juntas de agua y el gobierno. Un total de 43 mil 531 viviendas en la zona urbana del Distrito Central no tienen acceso directo a la red del servicio público de agua potable.