Seis millones de metros cúbicos de agua se pierde por efecto de sedimentación

Más de 6 millones de metros cúbicos de agua perderán capitalinos por el efecto de la sedimentación o conjunto de partículas sólidas depositadas en el fondo de las represas Los Laureles y La Concepción en Tegucigalpa, alertó el exgerente del Servicio Autónomo Nacional de Acueductos y Alcantarillados (SANAA), Roberto Zablah.

Solo el embalse de Los Laureles registra 2 millones de sedimento y La Concepción 4 millones, estimó el exfuncionario. “Los capitalinos estamos perdiendo más de 6 millones de metros cúbicos de almacenamiento de agua”, expuso.

Roberto Zablah recomendó a las autoridades realizar dragados en ambas represas y a parte de eso, construir el embalse de Jiniguare entre los municipios de Santa Ana y Ojojona en el extremo sur de la capital.

La construcción de la represa de Jacaleapa en el extremo oriente de Tegucigalpa también devolvería la capacidad del vital líquido a Los Laureles y La Concepción.

Otra propuesta es fortalecer la calidad de agua de la cuenca de El Picacho.

Mientras, las autoridades edilicias comandadas por el alcalde Nasry Asfura, adelantaron que en 24 meses construirán dos nuevas represas para aumentar en 21 millones de metros cúbicos la producción del líquido.

Con el fortalecimiento de las capacidades de esas represas, más la construcción de las otras dos mencionadas, la inversión ascendería a 100 millones de dólares, más de 2 mil 400 millones de lempiras considerando el tipo de cambio del lempira en función del dólar.

El viernes entró en vigor un plan de severos racionamientos en el suministro de agua potable en la capital, La Concepción y Los Laureles, son insuficientes para proveer el vital líquido las 24 horas en Tegucigalpa y Comayagüela.

Por su parte, el Centro Nacional de Estudios Atmosféricos, Oceanográficos y Sísmicos (Cenaos), pronosticó un fenómeno Niño débil, significaría aumento de la temperatura un grado más y posiblemente el invierno llegue con poco de retraso.

La producción de agua en El Picacho y Los Laureles ha bajado su caudal a la mitad, aunque se mantiene el nivel en el embalse de La Concepción en más del 60 por ciento, eso genera esperanza de una situación no tan crítica.