LAS QUEJAS EMPRESARIALES

PARA entender la queja de quienes a duras penas sostienen sus empresas y sus negocios y de los que quisieran invertir para producir y generar fuentes de trabajo –ahora que en caravanas la gente empaca sus maletas y se va por falta de oportunidades– no es solo de sacar la cuenta de lo que el fisco le saca al prójimo, en materia de impuestos, sino de lo otro que les escalfan por todos lados. Solo aquí se paga una tasa de seguridad que muerde un pedazo de los ingresos a los particulares y a las actividades mercantiles por cada pago bancario o cualquier transferencia monetaria realizada utilizando las instituciones del sistema financiero. Las contribuciones que pagan por el mantenimiento de varias instituciones autónomas de opacos resultados y por sostener empresas descentralizadas, como el Infop –sin recibir a cambio la capacitación técnica que ocupan los trabajadores de los centros industriales– o del IHSS, que no sale de su estado crónico de postración, privado de ofrecer a los derechohabientes la atención médica adecuada.

Pero también suman las altas tarifas que recetan al cliente los servicios públicos –algunos de ellos que son barril sin fondo– los registros vehiculares, las placas de los automotores y los pasajes del transporte. Pero no paren de contar. No se olviden de todo lo que por separado cobran las alcaldías. Así que las cargas tributarias solo son una parte de coctel. Así que cuando prometen que no habrá alza de impuestos, algún alivio da. Pero como que hay que voltear a ver a todos lados para saber de dónde vienen las pedradas, no solo se trata de la albarda sino del aparejo. “Directivos de la Federación de Cámaras de Comercio e Industrias de Honduras (Fedecámara) se quejan que ya no soportan la fuerte carga tributaria incluida en nuevos planes de arbitrios de algunas alcaldías, donde incluso genera el cierre de empresas y la pérdida de empleo”. El mayor impacto lo recibiría la Micro, Pequeña y Mediana Empresa (Mipymes) –prosigue diciendo el presidente de Fedecámaras– “de nada va a servir una ley de incentivos, si nos aplican impuestos por otro lado”. Pues bien. Aquí la municipalidad le acaba de encasquetar a los capitalinos un grosero incremento a la tasa vehicular aparte de las modificaciones que tienen en cartera al pago de bienes inmuebles. El presidente del Consejo Hondureño de la Empresa Privada, Cohep, acaba de asumir el mando de la Federación de Entidades Privadas de Centroamérica, Panamá y República Dominicana, FEDEPRICAP.

En su mensaje de aceptación, entre otras consideraciones, elucubró sobre distintos aspectos motivo de sus quejares. “Con la Unión Aduanera ha crecido el déficit comercial de Honduras frente a Guatemala, debido a que el vecino país tiene una carga fiscal más baja que la nuestra”. Agregó el presidente de la cúpula empresarial que Guatemala “tiene ciertos elementos, dentro de su legislación, que hacen más amigable al país para la inversión”. “Es por eso, que antes estábamos tres a uno en el intercambio bilateral y hoy estamos cuatro a uno”. Un documento elaborado por la institución empresarial detalla que “bajo la Unión Aduanera, Guatemala ha exportado a Honduras alrededor de 793 millones de dólares, contra 176 millones de Honduras, lo que representa un 82 por ciento, frente a 18 por ciento”. ¿Y ahora que discuten la suscripción de un nuevo acuerdo con el FMI han dialogado con la administración pública sobre la manera de reducir costos al sector empresarial para que pueda crear los trabajos que tan desesperadamente ocupa el país?