Por Israel Romero Puerto
juris Doctor (jurista internacional), PhD –
es un investigador científico periodista/escritor independiente
Cuando los líderes republicanos escogieron a Donald Trump como su candidato presidencial sabían que era un violador de la ley. Ahora, cuando el país está demandando que se le aplique la ley, están llorando que es una guerra política.
El presidente demuestra cada día su ignorancia de todos los asuntos que menciona. Uno de los últimos es que los líderes demócratas quieren implantar un sistema “socialista” de gobierno. Para su información, estas son las características más remarcables del socialismo:
Propiedad pública. El gobierno es propietario de todo. Los ciudadanos son dueños de nada.
Economía planificada. El gobierno planea los eventos económicos, deportivos, culturales y sociales.
Clases de sociedad. En una sociedad socialista verdadera todos son económicamente iguales.
Estado es responsable por necesidades básicas de vida. Alimentos, ropa, salud, educación y empleo son proveídos sin discriminación.
Oportunidad igual para todos. Se toman en cuenta las habilidades de todos. Sus derechos económicos son protegidos automáticamente y a todos se les cubren sus necesidades básicas.
No existe competencia y la escogencia de productos de consumo es limitada. El Estado tiene control total de la producción de bienes y servicios.
Mecanismo de precios. El gobierno controla los precios.
Un rápido análisis revela que en un sistema socialista, Donald Trump no podría haber pagado los costos legales de su yerno de fondos provenientes de su campaña electoral. Hoy, Trump estaría en la cárcel.
Trump es ferviente admirador de China, Rusia y Corea del Norte. Se decanta en flores y cumplidos a Xi Jinping, Vladimir Putin y Kim Yong-un, diciendo que sueña con ser como ellos, y en ser el primer presidente vitalicio americano.
En sicología, hay un principio básico para medir el grado de inmersión de un individuo en cierto comportamiento. Basados en esa premisa, podemos entender no solo sus intenciones sino que su culpabilidad. Cuando confiesa usar marihuana es porque ya usa drogas más fuertes, i.e. cocaína.
Hay dos puntos derivados de esa premisa. Trump dice que los demócratas están tratando de llevar el país al socialismo. Las movidas de Trump desde que tomó posesión lo denuncian que él es quien trata de llevar el país por ese camino.
Matando las industrias de agricultores y rancheros, y aprobando subsidios para los afectados es propio del socialismo. Matando la industria automovilística y las industrias del carbón, acero y aluminio, es propio del socialismo. Trump ya lo hizo.
Sacando el país de tratados internacionales de negocios y nucleares, y amenazando con abandonar la ONU, es señal clara de aislacionismo, una de las señas más diabólicas, entre otras de Trump, propias del socialismo.
El otro punto es que Trump culpa a los demócratas de destruir la economía del país, cuando Trump es que lo está haciendo.
Aparte de lo detallado arriba, millones de comerciantes individuales han desaparecido por el cierre de fábricas y tiendas.
Encima, Trump cerró el gobierno para Navidad y Año Nuevo, dejando sin pago 800,000 americanos, y muchos millones colaterales que sufrieron con ellos. Ahora, Trump planea cerrar de nuevo el gobierno para celebrar el “Día del amor” perjudicando a más americanos.
Trump le debe al país copia del pago de impuestos, y tiene que mostrarlos a los votantes. Sigue manejando sus negocios personales en violación de la Constitución y otras leyes. Viola las leyes todos los días, nacionales e internacionales.
Conclusión. Cuando hay evidencia clara y convincente de un crimen, investigación es el camino para traer a la justicia al violador. No es guerra sino que enforzando la ley.