Una protesta para que se reinicien los trabajos de pavimentación al acceso principal a la aldea Yaguacire, Distrito Central, terminó en una batalla campal entre pobladores y agentes policiales.
Los manifestantes indicaron que la protesta es porque desde hace dos años les aprobaron un proyecto de pavimentación de la calle de acceso a la aldea Yaguacire, lo que no ha sido posible, aunque el alcalde capitalino Nasry Asfura envío maquinaria para ampliar la calle en noviembre del 2017, pero luego fue retirada con la promesa que en enero de este año iban a continuar los trabajos, lo que no ha ocurrido.
Eran las 6:00 de la mañana y un grupo de colonos de la aldea se tomaron la carretera CA-5 Sur, que de Tegucigalpa conduce a los departamentos de Choluteca y Valle.
Decenas de manifestantes protestaban en exigencia a la alcaldía capitalina, para que les pavimentasen la calle, debido a que los trabajos actualmente estaban parados.
Para ser escuchados, los protestantes comenzaron a pararse enmedio de la arteria vial, con la intención de no dejar pasar ningún vehículo, armándose rápidamente un caos vehicular en la zona.
CAOS VEHICULAR
La toma generó una situación caótica en cuanto al tráfico de vehículos porque la protesta se desarrolló y programó en un horario pico, donde miles de vehículos entran y salen de la capital.

Por la polvorienta calle se han causado daños en la salud de decenas de niños y ancianos, reiteraban los enfurecidos protestantes.
Por tal situación, hasta el lugar llegaron autoridades de la Policía Nacional, quienes pidieron a los manifestantes que desalojaran la vía y les dieron un tiempo prudencial para deponer esa acción pues de lo contrario serían expulsados del lugar.
Los pobladores seguían exigiendo que se reinicien de inmediato los trabajos de pavimentación de la calle que conduce hacia su comunidad, ya que la misma está intransitable porque se han dañado las cunetas.
Cuando pasó el tiempo prudencial dado por la Policía Nacional, los colonos seguían impidiendo el paso vehicular por la zona.
Ante la negativa de desalojar, los agentes policiales les comenzaron a lanzar gases lacrimógenos.
Como respuesta, los manifestantes comenzaron a tirar piedras contra los uniformados, armándose un gran relajo y enfrentamiento entre civiles y policías.
Por varios minutos estuvieron tirándose piedras y gases, saliendo varias personas intoxicadas por humo tóxico.
Los agentes policiales, durante el enfrentamiento, lograron arrestar a varios de los protestantes, siendo trasladados a la posta de Loarque.

En la reyerta y lanzamiento de gases a lo “loco”, salieron afectados varios conductores y peatones que cruzaban por el lugar, siendo auxiliados algunos por cuerpos de socorro.
Diez minutos después, la medida dio resultados, pues ante los daños del gas a las vías respiratorias, algunos pobladores de Yaguacire decidieron abandonar su lucha.