CHILINDRONES, Sulaco, Yoro. Denis Nahúm Rodríguez Garay decidió hace 17 años abandonar su pueblo Chilindrones, Sulaco, con el propósito de tener un futuro prometedor en los Estados Unidos, pero el destino opacó sus metas la madrugada del pasado jueves, porque después que supuestamente decapitó a su compañera de hogar, Lety Rodríguez, él fue abatido por la policía estadounidense.
Luego de darse a conocer esta triste noticia, de los dos compatriotas, los familiares de Denis Nahúm no podían creer lo sucedido porque aseguraron que el muchacho era una persona muy tranquila y que nunca fue violento. Toda la familia Rodríguez Garay estaba acongojada en su hogar y tratando de asimilar el horrible hecho sangriento que también enlutó a los parientes de Lety Rodríguez.
Ofilio Rodríguez, padre del infortunado, joven de apenas 33 años, dijo entre sollozos, que “me di cuenta que habían asesinado a Denis, porque un hermano (Ángel David Bonilla) que vive en Miami, Estados Unidos, me mandó un mensaje y así me enteré del fracaso de mi hijo”.
Detalló que un día antes del asesinato de su vástago lo llamó a eso de las 6:30 de la tarde (hora local) y estuvieron hablando media hora. “Me dijo que se encontraba bien y que estaba trabajando. Que iba a ahorrar para venirse porque los planes de él eran venirse en diciembre de este año junto con su pareja de hogar”, declaró Ofilio, quien prosiguió diciendo que su hijo estaba construyendo una casa en Yoro y ahí planeaba vivir.

En medio de la tristeza que era visible en su mirada, el agricultor, de 56 años de edad, rememoró que hace 17 años su hijo y él habían optado por viajar de manera ilegal al país norteamericano, siempre con el sueño de ir a trabajar para ayudar a su familia que quedaba en Chilindrones.
Pero Ofilio no corrió con la misma suerte que Denis Nahúm, porque a él lo capturó migración al llegar a la frontera mexicana y lo deportaron. “Mi hijo sí logró pasar la meta. Se fue por la pobreza que uno vive aquí. Siempre pasaba en comunicación con nosotros y con la mamá se comunicaba cada semana. Nos ayudaba económicamente porque trabajaba pintando casas”, expresó.

SE LLEVABAN BIEN
El padre del infortunado muchacho se dedica al cultivo de maíz y frijoles y su madre, Suyapa Garay, es ama de casa. Se le consultó si ellos pasaban en comunicación con su nuera y respondió que, “ella me había llamado hace ocho días y le pregunté ¿cómo se llevaba con mi hijo?, me contestó que se llevaban bien y que no peleaban. Mi hijo no era celoso ni violento. No creo que él haya matado a Lety”. Esta familia dijo estar destrozada por la muerte no solo de su hijo sino también de Lety, con quien el hondureño tenía una relación marital desde hace un año.
Los parientes de Denis Nahúm manifestaron que el muchacho tenía un niño de cuatro añitos con una mujer que es originaria del mismo lugar, de donde era Lety, de El Pedernal, El Porvenir, en Francisco Morazán. Los parientes del joven desconocen si ambas mujeres eran amigas.
Los dolientes mencionaron que la pareja de hondureños alquilaban un apartamento en Seattle. “Él me decía ‘con ella voy a hacer mi vida’. Estábamos muy alegres porque los dos se vendrían este año, pero su muerte nos ha destrozado”, lamentó Ofilio Rodríguez.

En un rincón del garaje de la casa estaba Francisca Garay, madre de Denis Nahúm, quien no podía contener el llanto por la pérdida irreparable de su hijo mayor. Mientras era consolada por sus amistades ella repetía en varias ocasiones “hay mi muchachito hermoso, no me volvió a ver. Quiero que me lo traigan porque no tengo manera de cómo traerlo”.
Comentó que tuvo doce hijos y el ahora occiso era el mayor. Entre lágrimas, aseguró que el hondureño tuvo una infancia y adolescencia tranquila y que cuando vivía con ellos nunca mostró un comportamiento agresivo.
“Mi hijo siempre estuvo al pendiente de mí. Me decía que cuando se viniera iríamos a trabajar a una finca de café que tiene en El Higuero aquí en Sulaco”, refirió Francisca de 52 años de edad. Dijo que supo de lo que había hecho su hijo por medio de una llamada que le hizo una persona de los Estados Unidos y horas después le avisaron del asesinato contra Denis Nahúm.
“Cuando me enteré, no hallé fuerzas para controlarme porque fue algo impactante para mí. Estoy viviendo una etapa difícil porque yo amaba mucho a mi hijo”, expresó al momento que se llevaba sus dos manos sobre su rostro.

La señora indicó que nunca habló con la pareja de su hijo, pero expuso que estaba muy contenta porque el joven tenía mujer en el país norteamericano. Por su parte, Guadalupe, hermana del hondureño, señaló que, de los doce hermanos, son siete hembras y seis varones. Recordó a su extinto pariente como un hombre alegre y que no le gustaban los problemas. “Dicen que él la mató, pero no sabemos cómo pasó esto. Cuando me enteré me agarraron los nervios. No quiero saber más detalles de la muerte de mi hermano”, manifestó en medio del dolor.
En la vivienda estaban personas de la iglesia El Modelo de Jesús en donde se congrega la familia Rodríguez Garay. Ellos daban palabras de aliento a los familiares, pero especialmente a la madre quien no paraba de llorar.
REPATRIACIÓN
Los familiares de Denis Nahúm Rodríguez Garay solicitaron a las autoridades de Cancillería que les ayuden a traer el cadáver. Pueden comunicarse con ellos al 9580-0319 o al 9881-5044.



