La alfombra roja (1/2)

Por: José María Leiva Leiva

Esta temporada de premios de cine suele caracterizarse por magníficas películas, unas basadas en hechos reales (pasados y presentes), otras en temas biográficos, sólidos guiones (originales o adaptados), colosales intervenciones de sus protagonistas estelares, y por supuesto, un implacable trabajo de dirección. Así, los filmes a los que haremos relación compiten, con todo mérito en las diferentes categorías de la edición número 91ª de los Oscars de Hollywood, cuya gala se celebrará el próximo 24 de febrero, día en el que se desplegarán las alfombras rojas de la velada, por la que desfilarán las estrellas más rutilantes del firmamento cinematográfico.

Comienzo diciendo que es una pena que no exista alguna distinción para la sorprendente voz que se esconde detrás de Freddie Mercury en “Bohemian Rhapsody” de Bryan Singer (despedido en pleno rodaje, acusado por “comportamiento inapropiado” y sustituido por Dexter Fletcher), nos referimos a Marc Martel, un músico canadiense de rock cristiano, quien cantó los temas de Queen en el aplaudido filme, donde sobresale la figura de Rami Malek (nominado al Oscar como Mejor Actor) en su magnífica actuación como Freddie Mercury.

(2) Me encantó “Green Book”, la tragicomedia dirigida por Peter Farrelly (“Dos tontos todavía más tontos”, “Matrimonio compulsivo”), ambientado en los Estados Unidos de los años 60, “sobre la vida de Tony Lip (Viggo Mortensen) un brusco y malhablado italoamericano que consigue trabajo como conductor del Dr. Don Shirley (Mahershala Ali), un refinado y conocido pianista afroamericano. Juntos, realizarán una gira de conciertos desde Manhattan hasta los conservadores estados del Sur”.

“Lip acompañará y protegerá al pianista durante este tour musical, en el que se guiarán por “El Libro Verde”, una guía con los alojamientos de los estados sureños donde los ciudadanos negros podían pasar la noche. Con el racismo y el peligro de fondo, esta inusual pareja se verá obligada a dejar de lado sus diferencias para salir adelante en el que será el viaje de su vida”. Fantástico duelo interpretativo (nominados ambos al Oscar como Mejor Actor y Mejor Actor Secundario, respectivamente) que hará las delicias de los espectadores.

(3) No terminaba de saborear el encanto de “Green Book”, cuando me deleito con esa espectacular obra titulada “La favorita”, del cineasta griego Yorgos Lanthimos (“Langosta”, “Canino”), una “comedia negra, de deliciosa e inteligente frivolidad que bordea la incorrección” en la que las maquinaciones políticas, los intensos amoríos privados y las agrias disputas cortesanas están en primer plano durante el reinado de Ana de Gran Bretaña (1707-1714), la última soberana británica de la Casa de los Estuardo, interpretada soberbiamente por Olivia Colman, dándonos una cátedra de actuación como monarca, mujer enfermiza, lesbiana y de volátil temperamento.

En su registro protagónico cabe mencionar, además sus participaciones en “Asesinato en el Orient Express”, “Flowers” y “Langosta”, donde coincidió con Lanthimos y Raquel Weiz, que en “La favorita” encarna con toda propiedad, a Lady Sarah, la mujer detrás del trono y uno de los amores ocultos de su majestad. Sus vidas se verán trastocadas no solo por estar Inglaterra en plena guerra con Francia, sino además, por la llegada al Palacio Real de Abigail Masham (excelsa Emma Stone), una nueva criada, cuyo carisma y resolución pronto le hace ganar la simpatía y protección de Sarah, coyuntura de la que Abigail se aprovechará para intentar recuperar sus perdidas raíces aristocráticas.

Por ello, en la medida que los acontecimientos políticos derivados de la guerra consumen gran parte del tiempo de Sarah, Abigail llena el vacío que esta deja como compañera de la Reina. Su creciente amistad le brinda la oportunidad de cumplir sus ambiciones y no permitirá que nadie se interponga en su camino, incluyendo a Sarah a quien intenta asesinar y termina expulsando de la Corte acusada de malversación de fondos y riquezas del palacio. Tiene 10 candidaturas al premio de la Academia, y todas importantes. Además de mejor filme, y director, están nominados, Olivia Colman (mejor actriz protagónica), Emma Stone y Rachel Weisz (actriz de reparto), guión original, edición, dirección de fotografía, diseño de producción y vestuario.

(4) Emocionante, también resulta la caracterización que Glenn Close nos ofrece en “La buena esposa”, basada en la novela “The wife”, de Meg Wolitzer, publicada en 2004, y dirigida por el sueco Björn Runge (“Happy End”), dando vida a Joan Castleman, una abnegada esposa que lleva cuarenta años sacrificando sus sueños en pro de su matrimonio con el reputado novelista Joe Castleman (Jonathan Pryce), a quien se le va a entregar el premio Nobel de Literatura, siendo Joan la verdadera escritora de sus libros y no él, por eso se debate entre desvelar o no su secreto mejor guardado.

Y (5) “Ha nacido una estrella”, ópera prima de Bradley Cooper, en la que él además interpreta el papel de Jackson Maine, una estrella consagrada de la música adicto al alcohol, que una noche conoce y se enamora de Ally (Lady Gaga), una joven artista que lucha por salir adelante en el mundo del espectáculo. Con su ayuda, ella triunfa y, pocos meses después, contraen matrimonio. Pero, a medida que el éxito de Ally aumenta, el de Jackson declina, empujándolo a la autodestrucción. En relación al Oscar no le veo posibilidades ni a Cooper (Como mejor actor), ni a Gaga (como mejor actriz), pero si a “Shallow”, que compite como mejor canción.

La película de Cooper, es el último remake de la película homónima dirigida por William A. Wellman en 1937, con las estrellas Fredric March y Janet Gaynor. Luego fue George Cukor quien dirigió una revisión en 1954, con Judy Garland y James Mason en los papeles principales. Y tras ellos, se sumó el trabajo de Frank Pierson (1976), contando con Barbra Streisand y Kris Kristofferson, como actores estelares.