Nuestra querida capital, Tegucigalpa se muere de sed, ni el Presidente de la República, Juan Orlando Hernández Alvarado, ni el presidente del Congreso, doctor Mauricio Oliva hacen nada; solo estudios, proyectos, etc. Solo falta que nombren una comisión que tampoco hará nada; ambos presidentes no son capitalinos, pero el señor alcalde, ingeniero Nasry Asfura sí enterró su ombligo en esta ciudad, por lo que está obligado a no dejarla morir de sed; “agua agua”, o es que no se oye padre?
No es fácil resolver este problemón, pero es urgente afrontarlo, así como ha tratado de resolver el problema vial; construyendo puentes, aceras, túneles, ampliación de avenidas y calles, lo cual en cuatro (4) años casi lo ha logrado, ahora con valentía enfrentar ese problemón, construyendo una represa o varias pequeñas; pero tratar de resolver de una vez por todas el agua para nuestra capital, de lograrlo en lo que le queda como alcalde, su nombre quedará escrito en letra de oro, con el agradecimiento de todos los capitalinos.
Manos a la obra ingeniero Nasry Asfura.
Hernann Reichle V.
Tegucigalpa, M.D.C.