Un albergue improvisado se montó para los migrantes en una fábrica maquiladora en desuso y las autoridades locales dijeron que se entregaron colchonetas y cobijas para dormir, así como alimentos y acceso a internet inalámbrico.
Caravanas previas, principalmente de migrantes hondureños, se dirigieron a la ciudad fronteriza de Tijuana el año pasado en un intento por llegar a Estados Unidos. Sin embargo, las autoridades de Tijuana dijeron que la ciudad está abrumada y no está preparada para recibir a más migrantes.
Se espera que una segunda caravana más grande con varios miles de migrantes atraviese pronto México. (AP)