Perspectivas liberales

Por Armando Cerrato

Este año 2019 el Partido Liberal de Honduras, tendrá que encontrar su punto de fuga ideal, para que desde él se desprendan las líneas que determinan el diseño estructural moderno del que este ente político, –otrora mayoritaria– está necesitado para ponerse a tono con el mundo civilizado y tecnificado de hoy.

Esa modernización estructural requiere de la participación activa de un verdadero artista en la arquitectura política que asuma la dirección del Consejo Central Ejecutivo, tras la realización de una convención extraordinaria, donde cada convencional vote por el candidato de su elección, sin consignas ni actuaciones sectarias, sino; con un pensamiento libre que engrandezca a todos los seguidores del gonfalón rojo-blanco-rojo.

En esta reingeniería deseada por todos los liberales militantes, decepcionados y simpatizantes –de los que debe de haber miles en Honduras– requiere del paso por una modernización de estatutos y de planteamientos de gobierno en búsqueda de un desarrollo integral de la nación hondureña, sin distingos políticos.

Se requiere además, un plan de conquista de la juventud para garantizar el futuro, sin olvidarse de las corrientes manejadas por líderes viejos que quiérase que no, son el voto duro que conforma la base que mantiene con vida a la entidad que tiene como lema “sumar, unir y vencer”.

La convención extraordinaria –si es que llega a convocarse– deberá hacer cambios radicales en los organismos de dirección del partido, alejando de sí y para siempre a todo aquel dirigente que lejos de sumar resta, no une y no vence, por falta de visión futurista y por tradicionalismo egoísta, narcisista y sectario.

El nuevo caudillo liberal debe concentrar en el haber fuerzas activas que trabajen incansablemente por incrementarse y no por devaluarse hasta tener un pasivo mayor que se deriva hacia otros derroteros políticos que con cantos de sirena los atrapa y los manipula, hechizándolos de tal forma que hasta los convierte en cerdos que atacan con violencia al resto de ciudadanos que no concuerdan con ellos.

Es así como el paso por la dirección liberal de Luis Zelaya Medrano es visto por otras entidades políticas de la palestra nacional como el principio del fin del otrora glorioso, grandioso y mayoritario Partido Liberal de Honduras y hasta el momento no se vislumbra el porqué los viejos líderes desarraigados por él, no convocan a una convención extraordinaria para encontrar el punto de fuga, ideal para lograr la reingeniería necesaria que devuelva el poder a las huestes coloradas.

Licenciado en Periodismo