Amigos de LA TRIBUNA, espero que la llegada del niño Dios sea grata para toda la familia de tan prestigiosa casa editora, y deseándole un próspero crecimiento, tanto en lo personal como en lo particular a todos los que se desempeñan en la misma.
Soy un suscriptor de su diario, y me interesó el editorial de esta fecha titulado “Moderación y salud privada”, el cual en nuestro tiempo, y dichas sugerencias serían como un cuento de Navidad; solo quiero indicarle lo que ocurrió en Costa Rica por los años 70, cuando gobernaba el presidente Figueres, resulta que en esa época se volvió casi imposible la atención médica en los centros de salud pública, que los hermanos ticos recurrieron a la salud privada, pero como siempre ocurre en nuestros países latinos, cuando hay demanda aumentan los precios, de tal forma que se duplicaron los valores por consulta, como hospitalarios.
¿Qué hizo este señor?, se reunió con médicos de vocación, que entienden el juramento de Hipócrates, que el conocimiento es para curar y servir no para enriquecerse, y levantaron un censo sobre la cuantía de todos los servicios médicos, laboratorios y hospitales, y llevó al Congreso los valores que a criterio de la junta de médicos podían cobrar, sin dañar la economía del galeno y sí accesible a todo paciente, fue aprobado por el Congreso con gran malestar de los médicos, laboratorios y hospitales, ya que en su mayoría eran socios de estas empresas, pero aprobado el paquete de precios hizo algo mejor, toda consulta privada debería ser cancelada en una institución bancaria, (en ese tiempo era el Banco Anglo Costarricense).
Y ya con el recibo del banco, el paciente podía visitar al médico de su preferencia, y el banco liquidaba al doctor, hospital, laboratorio mensualmente, lógicamente reteniendo el impuesto que generaba cada servicio, incluyendo a los doctores por sus honorarios profesionales. Con un poco de imaginación el gobierno, llámese Ejecutivo o Legislativo, puede tomar esta medida, ¿pero tendrán el valor de hacerlo si el presidente del Congreso es médico? Saludes a toda la familia tribunita.